Desayuno incluido ¿Un tópico o una oportunidad?

Oferta de la semana. 40 € “habitación con desayuno incluido”. Así, colgado en la página web del hotel o en la oferta de Groupon... Ofrecemos un servicio a nuestros clientes que solo pueden imaginarse en que consiste.

Lo normal, café o té, panecillos recalentados con rollito de mantequilla (o peor de margarina pegajosa), cajita de “Hero” de mermelada de oferta. Huevo frito o cocido. Vasito de zumo de naranja “de polvitos” o de litrona. Y ya.

Oportunidades perdidas

Si hemos optado por esta estrategia, ¿No será que se nos escapa el beneficio por muchos agujeros?

En primer lugar, toda nuestra oferta gastronómica se va por el suelo. Aunque la página promocione la “Fabada Asturiana” auténtica o las cenas de asado argentino, empezamos con el pie izquierdo dándoles de buena mañana un baño de vulgaridad y descuido.

Y lo peor, los desayunos son una de las quejas más frecuentes de los clientes en las páginas de opiniones turísticas. Piense en los comentarios boca boca: “el sitio está bastante bien, Juanita, pero el desayuno….noooooo!” Mejor tómalo en el bar de la esquina!

Podíamos haber cobrado el desayuno. De modo que el precio de la habitación más el desayuno sumara algo más que el desayuno incluido. Unos euritos adicionales y en realidad ¿Quién se va del hotel a las 8 de la mañana a recorrer la calle o hasta el pueblo para tomar el desayuno si la oferta es razonable?

Esto le quita al desayuno la imagen de que se trata de una comida “de regalo” por la que el cliente no paga. Y hace mas fácil cuidar al cliente.

En que consiste el desayuno perfecto...

En primer lugar no hay UN desayuno perfecto. Lo mínimo son dos. Esta es la comida del día con mayores discrepancias en cuanto a contenido, cantidad y aprovechamiento.

El desayuno del cliente con prisa y el desayuno reposado del ocioso en día de descanso son los básicos. Pero hay más: para niños, en la habitación, los del que se levanta tarde…

Para clientes con prisa de salir para el trabajo:

- Café perfecto. Solo (americano)  y con leche. (con alternativas de té o infusiones).
- Bollería de al menos dos tipos uno dulce y uno de ellos salado. Cereales.
- Zumo fresco de fruta (no solo de naranja)
- Dos clases de fiambre. (En España e jamón serano es inevitable). Queso (fresco o poco curado)

Para comenzar un día de placer y descanso:

- Seguimos con el café perfecto. Añadir al té y las infusiones unos sobrecitos de chocolate instantáneo.
- Huevos al gusto: frito, pasado por agua o revuelto. (revuelto con alternativas, champiñones, queso, jamón…)
- Fiambres: al menos tres variedades con atención a los típicos.
- Quesos (Fresco y curado)
- Yogourt, mantequilla, mermeladas y cereales. Aceite de oliva.
- Fruta fresca, tres varidades.
- Pan (de molde o tradicional, tostado y fresco.
- Bollería dulce

Estos son los mínimos pero, como dijimos, hay más

Recuerde a los niños, recuerde a los mayores y a los que no pueden tomar azúcar o sal. Los que se quedan haciendo pereza en la habitación o los que se levantan con resaca…

Piense en los típicos o en las especialidades de su región. Como un blanco y negro con habitas tiernas… (morcilla y salchicha blanca con habas baby rehogadas con cebolla de verdeo) Quizá un British breakfast. O una tabla de ahumados. La imaginación al poder!

Temas de reflexión

Si regala el desayuno, ¿Cree que puede ofrecer alternativas y complementos de pago? Pueden sorprenderle las ventas de productos que resulten apetitosos y ajustados de precio.

¿Piensa que el buffet le ahorra mano de obra? Tenga en cuenta que la gente repite en los buffets y repite siempre más de los productos más caros.

No olvide que el desayuno es un escaparate de nuestra oferta gastronómica y una oportunidad de negocio.

Otros artículos relacionados:

BLOG TURISAPPS en tu e-mail

TurisApps S.L. - Todos los derechos reservados - Aviso Legal y Política de Privacidad.
Google+